REPORTAJE - EL ARTE: ¿COMO UNA FORMA DE VIDA MAL PAGADA?

Foto: Miriam Lidia Coyo Cabrera


Desde siempre los artistas han usado diferentes espacios de la ciudad de La Paz para mostrar su arte, con el propósito de dar a conocer su talento y de alguna manera recrear la mente de la ciudadanía, sin embargo, la falta de interés de la población paceña y el poco apoyo por parte de las autoridades hacen difícil hacer del arte una profesión.
Hoy en día esta forma de expresión poco a poco ha ido perdiendo relevancia en la ciudad, tal vez sea porque el mundo está avanzando demasiado rápido que uno mismo no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor o por el simple hecho de que no es de interés propio. A pesar de que el Estado hace concursos para reconocer los trabajos de los artistas, éstos muchas veces no pueden llegar a acceder todos, como por ejemplo el Ministerio de Culturas y Turismo desde hace seis años realiza el concurso “Premio Plurinacional Eduardo Abaroa”, donde existen una diversidad de categorías para que artistas puedan presentar sus creaciones.
A la vez, existen programas como el Expresarte en donde son exposiciones que reflejan el proceso de formación que han llevado los artistas a lo largo de mese en distintos talleres. Esta idea nación en un principio como una iniciativa de la Embajada de España en Bolivia y que fue continuada por el Centro Cultural de España en La Paz y a la que se sumó el Museo Nacional de Arte que ha sido uno de sus principales cómplices hasta la fecha.
Sin embargo, haciendo unas entrevistas a distintos artistas para conocer sus opiniones y que puedan contar sus vivencias explican que la ayuda no siempre llega a todos,
Para Janeth Cordero, actriz, titiritera y cuentacuentos, vivir del arte cada vez es más difícil y más cuando uno es nuevo o independiente, pues tiene que pagar su derecho de piso. A pesar de que ella lleva varios años en este ámbito, está consciente de que el camino que ha recorrido en tablas no ha sido fácil, pero que su amor al teatro le ayudado a seguir luchando por sus sueños.
Así mismo, ella menciona que uno de los problemas que existe en el apoyo que reciben por parte del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz es que casi siempre trabajan con artistas ya conocidos del medio, que tengan una larga trayectoria. “Sería genial que entre artistas nos apoyemos para que la Alcaldía también pueda confiar en el trabajo de los nuevos”.
La música es uno de los medios artísticos más explotados, pues existen varios géneros para todo tipo de gustos, sin embargo, mientras que unos tienen gran éxito y un gran apoyo, existen otros que deben invertir en sus propios proyectos, ya sea en presentaciones, discos, etc., así cuenta Nicolás Suarez, músico y compositor de Wara y que a la vez tiene su grupo de Blues llamado “Nikopol”.
Para Nico el apoyo que existe por parte de la Gobernación es de los más grandes pues existen premios como el Eduardo Abaroa como una forma de incentivación y fomentación tanto para artistas nuevos como para los que ya tienen experiencia; y los mismos festivales de música que se realizan. Sin embargo, la Alcaldía no puede hacer lo mismo, pues no cuenta con un presupuesto suficiente para dar un mayor apoyo al arte. “Hacen lo que pueden, eso sí todo es más ágil cuando se trabaja con la municipalidad”.
Si hablamos de cineastas bolivianos, a la mente se vienen nombres como Jorge Sanjines, Pablo Agazzi, Antonio Eguino, Marcos Loayza y Juan Carlos Valdivia, productores del cine con un gran recorrido y con una gran experiencia en esta área. Personajes que han logrado sobresalir, trascendiendo fronteras y dejando el nombre de Bolivia en alto.
Para Valdivia que ha vivido del cine desde hace más de 25 años, uno debe tener claro sus objetivos y metas. “Si uno quiere vivir del arte, quizá se deba tener en principio una vida un poco más austera y organizar tus necesidades de acuerdo a lo que a uno le interesa”.
A la vez, Juan Carlos Valdivia menciona que un proyecto cinematográfico, en este caso una película, no necesariamente te devuelve la cantidad de dinero que se invierte, pero con trabajos como documentales, publicidad y otros uno puede llegar a tener ingresos económicos.
Sin embargo, llegar a ser un reconocido cineasta cuesta, pues no todos tienen la posibilidad de ser conocidos a la primera, hay muchos jóvenes que están incursionando en lo que es el cine y muchas veces tienen que buscar maneras de promocionar sus trabajos, llamar la atención del público y demás; es el caso de David Arratia que ha producido alguno que otro trabajo como su primer largometraje llamado “Luz en la copa”.
Para David no se le da mucha importancia al cine en Bolivia, es difícil que se vuelva como algo profesional y más aún vivir de ello, por el mismo hecho de tener que generar un apoyo de financiamiento de alguna empresa o del mismo Estado. Es por eso que muchas veces un cineasta se ve obligado a realizar spots publicitarios para instituciones.
Un problema que encuentra David es que es muy difícil publicitar un proyecto independiente, ya que es muy difícil llenar una sala y menos si no se tiene una buena forma de atraer al público. Además, que el cine boliviano debe competir constantemente con el cine extranjero.
Muchas veces el artista, ya sea en la danza, la música, el teatro, el cine, entre otros, deben buscar maneras de salir adelante y llevar a cabo sus proyectos, pues para ellos su mayor recompensa es que sus obras sean reconocidas en un futuro y salir al extranjero para poder representar al país.
 Entonces, uno como artista se pregunta “¿por qué mi trabajo no es valorado?”, “¿qué es lo que estoy haciendo mal?”, “¿será que no hay oportunidad para mi talento?”; y la respuesta es que hoy en día es muy difícil llamar la atención del público, cada vez los jóvenes sobre todo están inmersos en sus propios mundos y atraerlos cuesta, sin embargo, un artista está para crear, para desarrollar su talento y sobre todo para superarse cada día. Sí, la lucha es difícil, pero no imposible y uno debe llegar a su meta.
Pero también se debe trabajar con la misma ciudadanía, incentivarlos a que tengan un interés por el arte, es decir, a que puedan ir al teatro, salir a escuchar un poco de música en vivo de lo que se produce en el país, ver una película boliviana, visitar espacios que la Alcaldía o la misma Gobernación implementa para que la gente consuma lo nuestro.
En fin, esto se debe trabajar de manera conjunta, tanto los artistas, autoridades y la sociedad, pues no es algo que se pueda cambiar de la noche a la mañana, pero que con el tiempo se logre fomentar a las futuras generaciones e incluso promover el interés por alguna área de lo artístico para después volverlo una profesión y que a la vez sea valorado.



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